Google Earth ayuda a reconstruir al rutas de navegación del imperio romano

Las imágenes desde el espacio ayudan al arqueólogo José Juan Jiménez a reconstruir rutas de navegación romanas en el norte de África.

José Juan Jiménez, conservador del Museo Arqueológico de Tenerife, explica en una entrevista a Efe cómo las nuevas tecnologías y, en concreto, la aplicación Google Earth, son una herramienta para investigar el urbanismo romano y los yacimientos aún no exhumados en el norte de África.

Jiménez lleva varios años situando enclaves en el norte de África y las islas Canarias con estos aliados tecnológicos.

Son las mismas herramientas que han servido recientemente a arqueólogos estadounidenses para descubrir desde sus ordenadores miles de tumbas aún no excavadas en Egipto.

El investigador canario desarrolla desde hace varios años una línea de investigación sobre el norte de África que incluye además evidencias arqueológicas, documentación gráfica e iconográfica, fuentes escritas grecorromanas, etnología tribal, información paleoambiental y arquitectura del mundo antiguo.

Este acopio de datos ayuda también al experto a describir los exponentes urbanos norteafricanos desde una visión innovadora conocida internacionalmente como la perspectiva “Archaeotech”.

Jiménez, que también es doctor en Prehistoria por la Universidad de La Laguna, precisa que con las imágenes de Google Earth se sitúa, por ejemplo, sobre la ciudad de Volubilis en Marruecos, conocida como la “ciudad azul” y segunda residencia de Juba II de Mauretania, y se puede visualizar cómo está la excavación en la actualidad y lo que queda por hacer, las huellas bajo el suelo.

Ello es posible por la variación de color que producen las cosechas, los muros subterráneos bajo las plantaciones y otras estructuras no descubiertas pero que se perciben desde el espacio.

El investigador coteja estas imágenes con las fuentes romanas para reconstruir las rutas de navegación de comienzos de nuestra Era en el Mediterráneo y en el Atlántico norteafricano.

De esta forma rastrea el litoral y compara, con los datos de la época, los enclaves de la singladura marítima, teniendo en cuenta los “itinerarios marinos”, cómo se navegaba en la época y los puntos de escala litorales.

El arqueólogo documenta y registra de esta manera, desde los actuales Marruecos a Libia, los promontorios, playas, ensenadas y conjuntos islas en el litoral para verificar sobre el territorio actual dónde estaban los lugares de escala de las embarcaciones romanas.

Entre ellos, enclaves como el cabo del norte de Marruecos “Septem frates”, que no alude a siete hermanos sino a “siete crestas montuosas”, “Ad Mercurios”, en alusión a la divinidad romana con ese nombre, o el Promontorio “Cannarum”.

Jiménez, que ha publicado el libro “La Tribu de los Canarii. Arqueología, Antigüedad y Renacimiento”, utiliza las mismas herramientas para verificar la ruta que siguió el legado imperial en tiempos de Claudio, el general y, posteriormente, cónsul Suetonio Paulino.

Cuando era pretor, Paulino fue destinado a Mauritania en el año 42 en calidad de legatus legionis para sofocar una revuelta, y fue el primer romano que cruzó la cordillera del Atlas, lo que describió Plinio el Viejo en su obra “Naturalis Historia”.

Ahora el arqueólogo canario reconstruye esta ruta con la ayuda de Google Earth y comenta: “todo coincide tramo a tramo desde el inicio, en la actual Argelia, hasta el gran oasis de Tafilalelt”, lo que a su vez coincide con una ruta medieval posterior de comercio de la sal.

Para el conservador del Museo Arqueológico de Tenerife, estas nuevas perspectivas «cualifican la localización, visualización e investigación de los yacimientos arqueológicos en áreas continentales e insulares de todo el mundo, como el norte de África y el archipiélago canario, entre otras”.

“Algunos especialistas han desarrollado y aplicado estos procedimientos para descubrir y situar yacimientos arqueológicos en distintas zonas del planeta, empleando el Google Earth y otros programas informáticos”, prosigue el investigador, y este enfoque contribuye a las propuestas de reconstrucción.

Como ejemplo, Jiménez incorpora imágenes en 3D dispuestas hacia el entorno edificado, otros hitos del enclave urbano, el horizonte arqueotopográfico o el firmamento, pues incluso es posible su visualización esférica en 360 grados, en el caso de las reconstrucciones de la arquitectura romana.